Ya en su momento, cuando surgió la prohibición, ofrecí mi postura acerca de la singular situación de Oscar Pistorius, el atleta que no tiene piernas y que compite (y muy bien) contra otros deportistas que no tienen impedimentos. Ahora que el Tribunal Arbitral de Deporte (TAS) falló en su favor su apelación y le permite participar de Beijing 2008, sigo pensando que tiene ventajas por encima de otros competidores. Un caso en el que conviven la moral, la ciencia, la filosofía y el deporte.
Me interesa no abordar el tema solamente desde el aspecto moral sino también desde las equivalencias deportivas. Desde el lado humano, el asunto no tiene margen para el debate: Pistorius es un ejemplo imposible de creer y sólo un cretino no lo admiraría. Su moral es muy superior a la de aquellos que ,sin impedimentos físicos, deambulan en pistas y escenarios deportivos y se contentan sólo con participar. Pero suspendida la evaluación moral, hay datos objetivos que dan cuenta de los beneficios que tiene Oscar Pistorius de acuerdo a la tecnología y materiales que utiliza para competir.
Las reglas suelen quedar en segundo plano cuando las valoraciones presentan aspectos sentimentales y emocionales tan fuertes. Flotan nuevamente varias preguntas:
- ¿Cómo estar enfrentado a un hombre qué sin piernas desde las rodillas para abajo, se esfuerza y compite sin complejos contra otros sin discapacidades?
- ¿La integración tan declamada no tiene qué ver con estas cuestiones concretas?
- ¿Un atleta sin discapacidades se siente igual de fuerte cuándo se mide con uno que sí lo es?
- ¿Acaso Pistorius, sin piernas, no parte desde una posición en la qué gane o pierda, igual gana?
- Y de ser así: ¿no se establece una nueva desigualdad?
No debe dejarse de lado cierto morbo puesto en práctica a la hora de ver a Pistorius correr los 400 metros (record mundial paralímpico con 46.56, registrado en Durban, Sudáfrica, marzo 2007). En tiempos en que el atletismo da más noticias policiales y farmacológicas en lugar de deportivas, la presencia del sudafricano revitaliza la competencia atlética de los Juegos Olímpicos que al menos desde Atlanta 96 no ofrece grandes duelos en pistas.


7 comentarios hasta el momento ↓
1 Gustavo Trejo // May 19, 2008 at 8:30 am
Desde lo heroico me parece un ejemplo de auto-superación pero la verdad que es medio condicionante para el resto. Además me parece que no deja de ser bien “marketinera” la decisión algo que le viene bien a “la llama olímpica” que tanta gente quiso apagar en todo éste tiempo.
2 Ariel // May 19, 2008 at 10:50 am
Palermo juega al futbol con pies de marmol y nadie dice nada
3 juun // May 19, 2008 at 7:12 pm
Ariel, evita mezclar la Galaxia Boquita con el fueguito ese, si el plantel de vodka jugara en las distintas discplinas nos traemos todos los oros papá.
4 nicolas // May 19, 2008 at 8:10 pm
tecnicamente yo creo que esos dos ganchos de fibra de algo … le dan la ventaja … quisas si corriera con una pata “normal” y con el mismo calzado … AHI TE QUIERO VER …
desde los mas chabacano va mi opinion
5 Dario // May 20, 2008 at 12:04 am
Coincido Marcelo, dejando de lado lo moral, sin dudas corre con ventaja.
6 her dib // May 20, 2008 at 8:10 am
corre con ventaja? habria que ver la frecuencia y longitud de movimiento de sus mienbros inferiores y compararlos con un atleta con la misma marca y asi si se determinaria la ventaja o no desde lo tecnologico.
desde otros aspectos ya esta a la vista. pero tambien depende de los otros competidores tomar esto como una amenaza u oportunidad.
7 Emi // May 20, 2008 at 4:59 pm
Todo bien pero entonces dejen que los demas atletas se droguen todo lo que se les da la gana. NO A LOS CONTROLES ANTIDOPING.
Deja un comentario