Los separó un click del zapping. A veces la tele junta lo que es difícil de asociar. Racing se quedó en primera y España se quedó con la Euro 2008. Para Racing ganar era mantenerse, para España ganar era romper con 44 años de falta de títulos, si no contabilizamos los Juegos de Barcelona 92. La verdad, bastante más de lo que Racing estuvo sin salir campeón.
España fue un buen ganador de la Euro 2008. Fue un campeonato que tuvo buen juego. Mejores equipos que jugadores, lo cual es todo un dato. ¿Quién fue la figura del torneo? ¿Xabi Hernández? ¿Sí? Es difícil encontrarla, pero resulta sencillo destacar los equipos de relieve que tuvo el campeonato. Y España encabeza esa lista. Justo cuando España comenzó a exportar futbolistas y técnicos en lugar de sólo recibirlos llegó el triunfo. Quizás sea casualidad, pero son datos también.
Racing hizo de la permanencia en primera un falso campeonato. Su supervivencia le da la categoría de equipo de primera división, luego de precisar de 21 fechas (las 19 del Clausura, más los dos partidos con Belgrano) para conseguir el objetivo de no descender. Pero Racing es lo que sabemos que es: el desborde emocional de Avellaneda, el domingo, estuvo muy por encima del valor deportivo. Racing es hoy como el kirchnerismo que, inclusive, hasta intenta administrar el orden institucional del Racing que viene: cada movida es a todo ó nada, una jugada fuerte sin prestar atención al abismo. ¿Le sentará a Racing alguna vez cierta normalidad, cierta tranquilidad como para vislumbrar su futuro? Los próximos pasos no se presentan así. Hay una nueva intervención, una idea (¿golpista?) de sacar el gerenciamiento del camino y hasta investigaciones abiertas por el Congreso para saber que puede salir, o faltar, de esa caja de Pandora.
Pero Racing precisaba terminar bien el domingo y así lo hizo. El futuro ya vendrá.




