La experiencia del atletismo en el estadio es soberbia. La natación tiene su encanto con la explosión de varias pruebas y obviamente la demoledora tarea de Michael Phelps hizo que luciera todo más. La natación comparte cartel con el atletismo.
Pero el espectáculo que presencié con la actuación de Yelena Isinbayeva y sus nuevos records llevan a la competencia deportiva a la altura, justamente, de un show multimedia, con los detalles que pueden tener una obra dramática o un concierto de rock.
Sobre eso escribí hace un rato en La Nación.com




