En su post de La Nación.com, Alejo Vetere, compañero de cobertura para ese medio, describe muy bien la sensación que queda cuando un acontecimiento como los Juegos Olímpicos termina. Hay un punto de inflexión claro entre los preparativos que toman años para dar forma a un evento gigante como Pekín 2008 y el final abrupto, casi de derrumbe, que tiene un hecho así.
Las sensaciones personales se mezclan con la realidad que todavía se percibe. Hace un rato pasé por la zona del Nido de Pájaro, el Estadio Olímpico, el centro de prensa y todo sigue estando. Pero ya a medio iluminar, con la seguridad más relajada. De pronto lo que hace dos días era rígido y con un sentido hoy ya no lo tiene.
Hay una noticia que se da cada vez que terminan los Juegos que ahora no está o yo no la encuentro: cuanto pierde un país, economicamente hablando, luego de semejante organización. China apunta mucho al valor simbólico que han tenido estos Juegos y ya los periódicos publican como la imagen del país cambió yel Made in China ahora suena a cierta garantía de calidad.
La economía que mueve este país es inmensa. Los Juegos Olímpicos siempre son un derroche de dinero y energía. Un gasto inconmensurable. China tuvo un despliegue imposible de igualar. No creo que hayan perdido.



2 comentarios hasta el momento ↓
1 astor moreau // Ago 25, 2008 at 2:13 pm
Marcelo,he seguido atentamente tu trabajo en Beijing y contigo no he sentido la necesidad de consultar a algún otro enviado,a excepción de la sobresaliente cobertura del gran periodista que es Gonzalo Bonadeo.Te felicito por tu calidad periodística.Es un orgullo saberte argentino, de Cuál Es? y como corolario hincha de Chacarita. te leo pronto .
2 romina sterling // Ago 28, 2008 at 10:53 am
Marcelo!! sinceramente muy agradecida por la cobertura!!
beso!!
Romina
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