La ATP anunció sanciones para otros dos tenistas italianos por estar involucrados en apuestas: Potito Starace, el de nombre simpático y Daniele Braciali, dos “ladrilleros” que no mueven demasiado el amperímetro del ranking mundial. La tibieza habitual del organismo que controla al tenis masculino.
La ATP aclara en las sanciones que los tenistas no habían apostado en partido
s en los que ellos mismos jugaron, sino en otros. Siendo que los jugadores profesionales no deben apostar en la actividad que desarrollan, no es menos grave que sus dineros extras hayan ido hacia el azar del partido de sus colegas.
Dicho de otro modo: el riesgo, ahora, es la información cruzada que determinados tenistas parecen manejar sobre el devenir de los partidos que juegan sus compañeros. La definición parece acertada: cada vez hay menos adversarios y más colegas.


1 comentario hasta el momento ↓
1 marceoy // Dic 27, 2007 at 3:01 am
yo entiendo la pasion por el deporte y la ilusion del hincha, en este caso simpatizantes de un tenista si es que los hay. pero quien no lo haria aunque sea una vez??
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