
Garry Kasparov, cuando tenía 12 años, en una simultánea contra Anatoly Karpov
No sería de extrañar que de alguna forma, en alguna parte, el ajedrez experimente una resurrección a partir de dos hechos distantes y diferentes, pero conectados de manerá inalámbrica: la muerte de Bobby Fischer y el lanzamiento de un libro escrito por Garry Kasparov. Las dos “piezas” quizás operen como una nueva plataforma de despegue del ajedrez, un “deporte, arte y ciencia”, como lo define Kasparov, que lamentablemente perdió sustancia cuando el mapa político internacional se modificó a finales de los 80.La historia del deporte debe registrar pocos antecedentes acerca de la importancia de un deporte a partir de la geopolítica. Pero lo cierto es que el dominio soviético con sus campeones mundiales de ajedrez fue sacudido cuando Bobby Fischer le ganó a Boris Spassky, lo que dio inicio a una de las pocas amistades que tuvo el ajedrecista norteamericano y que redujo la Guerra Fría, la pelea en todo el mundo, de la URSS contra Estados Unidos, en un tablero de ajedrez.Por lo pronto la muerte de Fischer ha insipirado varias de las mejores piezas periodísticas que puedan encontrarse, al menos dentro de lo que leí, en la prensa escrita en español. El País del domingo publica un excelente relato de John Carlin sobre el funeral de Fischer y como un arqueólogo le quita polvo a las últimas huellas de Fischer en Islandia, un extraño país donde la gente no cierra las puertas con llave y durante el verano es capaz de jugar al golf a las 3 de la mañana con el sol brillando a pleno. También el domingo, más breve, el filósofo Enrique Valiente Noailles, en La Nación, analiza la mutación de Fischer entre silencios y ruidos, el balanceo de los climas necesarios para que se desarrolle una partida sin buenos ni malos.
La salud del ajedrez futuro puede depender mucho también el libro Garry Kasparov, Cómo la Vida Imita al Ajedrez. De entrada puede parece pueril aprender como la vida puede ser asumida y pensada como un juego de estrategia, tal como propone el libro. Pero Kasparov desarrolla un estilo de narración que necesariamente obliga a ir por los vericuetos del pensamiento propio para conocer nuestras fortalezas, debilidades, formas de analizar escenarios y elecciones correctas en función de lo que queremos ser y hacer. Cualquier estudiante, político, empresario, periodista, deportista, blogger, médico, telemarketer o jefe de prensa que quiera alejarse de la mediocridad, está obligado a leer este libro. Algunas citas:
- “En teoría cualquiera puede aprender a jugar al ajedrez en media hora y las reglas son iguales para hombres, mujeres y niños. (…) Pero si vamos más allá del nivel inicial de las normas del juego, de lo que se trata es de adquirir patrones que nos distinguen de todos aquellos que han desplazado un peón alguna vez..”.
- “Para mí hubiera sido imposible permanecer tanto tiempo en la cumbre sin haber aprendido las lecciones que me dio Karpov sobre mi propio juego y mis debilidades. No solamente me hizo ver mis fallos, sino la importancia de averiguarlos por mí mismo”.
Garry Kasparov y Anatoly Karpov disputaron 144 partidas en sus enfrentamientos por el título del mundo en 1984, 1985 1986, 1987 y 1990, con triunfos para Kasparov. Lo notable es que la diferencia entre ellos fue ínfima: Kasparov ganó 21 partidas, Karpov 19 e hicieron tablas en 109 ocasiones.
Quizás el ajedrez no vuelva ni deba ser lo que fue cuando el mundo era otro. Pero alcanza con que la muerte de Fischer haya generado buena literatura y la vida de Kasparov un manual de procedimiento con tips simples y valiosos.
Dice Kasparov:
-”¿Que hacía la noche anterior a una partida por el título antes de dormir? Lavarme los dientes…”
#Partida perdida, por John Carlin (El País)
#Adiós a Bobby Fischer, por Enrique Valiente Noailles (La Nación)


3 comentarios hasta el momento ↓
1 marco // Feb 27, 2008 at 7:55 pm
La suma de las partidas jugadas ganadas + perdidas + empatadas, entre Kasparov y Karpov no coincide con el total que dice el articulo??
2 marcelo gantman // Feb 28, 2008 at 2:36 pm
Tenés razón. La suma total es correcta, pero la cantidad de partidas que fueron tablas es 104
3 Federico Cordo // Ago 14, 2008 at 11:39 am
Era para felicitarte a vos y tu equipo.. me encanta este blog y tu equipo..
Exitos
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